Un hasta luego...

Hace algo más de un año, cuando decidí escribir mi propio blog, no hubiera imaginado llegar hasta aquí.

Estoy a punto de editar mi propio libro con todo lo que me ha sucedido durante el año que he pasado en UK. Un libro e el que cuento bastantes cosas íntimas. Un libro en el que hablo de los malos momentos personales que pasé, de un pequeño infierno personal… Descargué todo aquello que pasaba por mi mente. Hablé con él como no podía hablar con nadie, con la particularidad de que muchas personas, más de las que yo nunca hubiera imaginado, podían compartir de un modo u otro esas experiencias conmigo.

También es cierto que me ayudó de forma indirecta, porque otras personas, las que se preocupaban por mí, las que me querían y me quieren, las que ni me conocían y ahora se han convertido en amigos, también podían usarlo como termómetro de mi estado de ánimo.

Pero también hay cosas buenas. Hay cosas divertidas. Quizás no tanto como yo creo, pero he compartido risas y buenos momentos que están ahí…

Las semis y la final de la Champions del año pasado. La convivencia en un piso con Xavi y Jordi. Mis encuentros y desencuentros con Irene, hoy una gran amiga que ha estado a mi lado buena parte de ese año, excepto la parte del desencuentro. Mi gran confidente y hoy también ya amiga Miriam. Jambri y sus locuras… Hay más nombres. Ellos lo saben.

No voy a olvidar los grandes partidos de baloncesto que jugamos. Tampoco voy a olvidar las noches en el Bar Med. Mis primeros dos meses en la city. El día de mi cumpleaños.

Quizás, lo más importante, es que ese año ha hecho que yo me conozca un poco mejor. Ha cambiado mi vida. Me ha hecho volver a ser la persona que era.

Ahora, readaptado a mi vida, soy más feliz que nunca junto a MªJesús y los críos. Pasados tantos meses de “doble vida” creo que he recuperado todo aquello que es necesario para que alguien como yo sea feliz.

Y en este momento estoy escribiendo la que posiblemente sea la última entrada de este blog, al menos, durante un tiempo. Porque nació con un objetivo, y ese objetivo se ha cumplido.

Voy a dedicarme a otros proyectos, en los que no voy a estar solo. Quién sabe, igual vuelvo por aquí en unos días o en unas semanas... El tiempo lo dirá.

Quiero darte las gracias por haber compartido conmigo este tiempo. Espero haberte hecho aflorar algún tipo de sentimiento mientras leías todo aquello que salió de mi corazón. Espero que te lo hayas pasado bien. Y espero, por encima de todo, haber conseguido hacerte reflexionar como lo hice yo.

Ha sido un lujazo compartir todo esto contigo.

Voy terminando, y para ello, voy a utilizar las palabras de una amiga. Unas palabras que me envió como respuesta a una pregunta que tenía que ver con el blog y que sé que van a ser premonitorias:

“[…]hagas lo que hagas, sigas con el blog o no, no dejes de escribir!”

Te veo luego.

Que vaya bonito,
Àlex

PS: Y recuerda que la vida son cuatro días…

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