Lo importante es que hablen... aunque sea bien

Está claro, en esta vida lo importante es que hablen de uno... aunque sea bien.

Hoy, alguien a quien quiero muchísimo, me ha explicado algo que, lejos de sorprenderme, me ha hecho darme cuenta de hasta qué punto es capaz de llegar el ser humano. Dalai Lama dijo allá por el siglo XIV que la bondad es la esencia del ser humano, pero yo, sin ser religioso ni excesivamente espiritual, no tengo más remedio que cuestionarme dicha sentencia.

Hay personas que tienen tanta pobreza e infelicidad en su interior, que necesitan, cual parásito, de algo que pueda enriquecer sus insulsas vidas. Normalmente, este tipo de personas, practican el innoble deporte de poner a parir a las personas que tienen a su alrededor. Dedican su tiempo, y el de los demás, a insultar y ofender a otras personas por el simple hecho de existir. Una existencia que hace la de ellos triste. Viven sumidos en la más denigrante envidia. Una envidia que hace que no puedan afrontar la realidad en la que todos tenemos que vivir. Una envidia que hace que vean en los demás defectos que en ellos son superlativos y no saben ver.

Mi padre siempre me ha dicho que el tiempo pone a cada uno en su sitio, y eso es algo que yo tengo claro, porque ya lo he visto. Produce sensaciones muy agradables, aunque me llames malo, el poder ver cómo una persona se pone totalmente en evidencia tras poco o mucho tiempo encabronando al resto del personal. Sé que no debería de haberlo dicho así, pero es que no puedo evitarlo, yo también soy humano, como tú, y seguro que eso lo tenemos en común. Estoy seguro que libera endorfinas a tutiplén, como para alicatar un cuarto de baño.

El problema muchas veces es que la persona objeto de estos patanes puede pasarlo mal. No hace honor al dicho aquel de que “No hay mayor desprecio que no hacer aprecio”. Supongo que es complicado convivir con estas personas tanto tiempo día tras día. Cabrea ver gente así. Cabrea estar sentado detrás de ellos y ver cómo, con la más absoluta impunidad, escriben correos electrónicos insultándote. Cabrea ver cómo pierden su tiempo viendo webs sobre belleza o cosas tan divertidas y profesionales como brujería y conjuros.

Yo, desde aquí, quiero decirte algo si sufres temas parecidos. Piensa en las personas con las que te llevas bien. Piensa en lo positivo. Ellos, como en su vida tienen muchas carencias, tienen la necesidad de ocupar parte de su tiempo pensando en ti. Eso es un signo de que eres alguien que estás muy por encima de ellas. Tu vida es mucho más rica, no necesitas estar hablando ni pensando en personas que no aportan nada en tu vida. Acércate a ellos y dales las gracias por hablar de ti… aunque sea bien

No entres al trapo. Que les den. Tú eres mejor persona. Eres mejor profesional. Que sigan perdiendo el tiempo en esas cosas. A todo cerdo le llega su San Martín, no te preocupes por ello, eso es casi una certeza absoluta.

Una frase para ellos “Errar es humano, echar la culpa a otro es todavía más humano.”

Que vaya bonito,
àlex

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