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jueves, 30 de abril de 2009

Libertad de expresión

Siempre nos preocupamos por nuestras tonterías. Esto es un hecho incuestionable. En nuestro "primer mundo" nos preocupamos de tener el último modelo de un sofá, de una televisión, de un coche... Mientras que otros, lo que quieren es, sencillamente, un sofá, un plato de comida en la mesa... poder dar una educación a sus hijos.

Mientras tanto, nosotros, todos, estamos a lo nuestro, olvidando a todas esas personas que por haber nacido en otro sitio o en el seno de otra familia, no tienen ni siquiera la posibilidad de tener una educación.

Entre nosotros nos peleamos por chorradas. Nos preocupamos por el qué dirán de nosotros. Nos preocupamos por escalar posiciones en nuestras empresas, ganar más dinero para poder darnos más caprichos.

En otras partes del mundo, millones de personas, por no tener, no tienen ni siquiera libertad para expresarse. Son encarcelados, torturados y asesinados por tener pensamiento propio, por levantar la voz en contra del sistema, un sistema que en muchas ocasiones es totalitario y no permite algo tan sencillo como vivir.

Cuando sacamos este tema, nos tachan de demagogos, que no podemos compararnos con el que está peor que nosotros, que debemos compararnos con los que están mejor que nosotros.

Pero no nos engañemos, en cuanto a la libertad de opinión y de expresarla, nosotros seguimos bajo un yugo totalitario. Ya no solo de nuestros gobiernos, que disponen de una constitución en la que explícitamente se trata este tema. En nuestro caso, el español, en su artículo 20 dice:

"1.Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
[sigue]"
Por otro lado, y citando lo que se dice en la wikipedia, en el artículo 19 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos" se lee:

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."
Menudo chiste, ¿eh?

Cada día me encuentro con personas que no se atreven ni siquiera a dar su opinión por lo que pueda acarrearle, por ejemplo, en su puesto de trabajo.

Creo que hoy día, dar tu opinión, puede llegar a estar mal visto. Ese derecho inalienable descrito en tantos sitios al final no es más que una ilusión. Seguro que incluso tú vas a criticarme por exponer todo esto aquí.

Debemos dar nuestra opinión, compartirla con los demás, decir lo que nos gusta y lo que no. Sin miedos, sin vergüenzas. Todo el mundo debe respetar lo que nosotros pensemos. El que se ría de nosotros por dar una opinión, te por seguro que no será mejor que tú, sencillamente tendrá su propia opinión y será un totalitarista absoluto, que creerá que está en posesión de la verdad, aunque no pueda ni hacerte callar, ni encarcelarte, ni torturarte... ni asesinarte.

Hace muchos años, allá por el 86, hubo un concierto a favor de Amnistía Internacional. Uno más. Un intento por hacernos cambiar. En él, Un fabuloso Peter Gabriel cantaba a Steve Biko, y por extensión, a todas aquellas personas maltratadas por tener una opinión diferente. Pongo aquí el vídeo. A mí me encanta la canción.



Deberíamos empezar, desde ya, a relativizar más las cosas y a utilizar nuestras energías en lo que realmente vale la pena de la vida.

"El arma más potente en las manos del opresor es la mente del oprimido" Steve Biko

Que vaya bonito,

àlex Seguir leyendo...

martes, 28 de abril de 2009

Gracias

A veces, después de un largo camino, nos llega un cambio inesperado que lo cambia todo. Nuestros cimientos se tambalean. Nuestra vida pierde su estrella polar para indicarnos el rumbo a seguir.

En mi caso, el cambio se inició un 19 de enero. Sí, el día en que mi desplazamiento a Londres se hizo efectivo.

A partir de ahí, todo cambió. No supe adaptarme a tiempo a la separación de mi familia y a convivir durante mucho tiempo con personas a las que no conocía hasta ese momento.

Todos los días acababan en la soledad de la habitación de un hotel. Para alguien como yo, al que le gusta compartir con la gente, aquello se convirtió en una pesada losa difícil de soportar.

En aquel momento, todas las nubes que había en mi horizonte, se precipitaron. Entré en una espiral que hizo que me perdiera, que no supiera como volver a casa, a mi hogar.

He deambulado durante 3 largos meses. Viajando todas las semanas. Despidiéndome cada domingo por la noche. Pasándolo mal.

Ahora puedo hablar de ello. Con un cierto toque de amargura debo decir que he dejado cosas por el camino. Que seguramente tendré parte de la responsabilidad de que haya sido así. No era yo.

Pero hoy, a diferencia de entradas anteriores, no voy a reflexionar sobre lo que ha pasado, sobre lo que he hecho, sobre lo que he podido perder. Eso ya no puedo cambiarlo o, al menos, no depende de mí.

Sabes que no suelo nombrar a nadie aquí, a lo sumo, pongo iniciales, pero hoy voy a poner en este Blog dos nombres. Los de dos amigos. Dos amigos que me han llevado a casa, que me han ayudado a encontrar de nuevo mi camino.

No es fácil encontrar a personas que estén dispuestas a levantarse de la cama a medianoche para compartir contigo un silencioso paseo por la fría noche inglesa. Silencioso porque no era fácil hablar y explicar aquello que estaba haciendo daño. No es fácil, porque los amigos, aquellos en los que puedas confiar, no abundan. Pero yo, en ese sentido, he tenido mucha suerte. Allí, lejos de casa, en la soledad, ha habido alguien que ha estado a mi lado cuando más lo he necesitado.

Por eso, y porque es de bien nacido ser agradecido, quiero dar las gracias aquí, en público (quizás no demasiado público, claro). Quiero dar las gracias a Jordi y a Xavi, que me han ayudado a volver a ser el que era. Que me han ayudado a reencontrarme. Que me han ayudado a encontrar el camino de regreso.

Os doy las gracias en varios idiomas (no, claro, hablo catalán, español y un poquito de inglés):

Moltes gràcies , Eskerrik asko, Gracias, Thanks, Grazzie, Merci, Danke, Obrigado, Gratias, Evgaristó, Tesekkür ederim, Spaisíva, Arigato, Shokrán, dziekuje, Ngiyabonga, Tapaidh leibh, Cám òn qúi vi rhât, Tänan, Rakhmat, Hvala , Multumesc, Dêkuji, Tak, Shukuriyyaa, Barka, Dankon, Tashakkur, Blagodarya, Kiitos, Fafetai , Syaabaas, Murakoze, todà, Xié Xie , Bedankt, Faleminderit, Tack , Doh je , Ka pai, Fa'afetai, Takk, Dakujem, Blagodaram, Aalghïstapcham, Dannaba, Merçì, Dziakuju, Dyuspagrasunki, Kommol, Hvala, Sag olun, Maraba, Maketai, Da blu, Néá'eshe, Kulo maluhlap, Ashoge, Ashi, Marahaba, Mantiox chawe, Mahalo, Kili so, Rahmet, Shterakravetsun, Tinotenda, Merci, Tsin'aen, Matu suksama, Ah Dios mamexes dimo, Puno hvala, Matóndo, Gmadlob, Ngiyabonga, Yuspagara, Ha'evete, Dyakooyu, Imela, Webale, Alla magah, Khawp jai, Dua Netjer en ek, Trugarez, Emitekati, Go raibh maith agaibh, Dekoju, Ntyox teru', Paldies, Ngeyabonga, Khrap, Gunasakulila, Mwebare, Kaigai
A vosotros os dedico este vídeo. Es una canción que dice mucho si la sabes escuchar. A mí siempre me ha encantado. Cuando me siento un poco perdido, me ayuda. Me da ánimos. Me carga de optimismo. Me hace pensar en los míos.



"Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite." Dr. Jekyll

Te deseo buenas noches, y, por supuesto, buenos amigos...

àlex Seguir leyendo...

lunes, 27 de abril de 2009

Vídeo de la operación

A petición de alguno de los que siguen este humilde blog, voy a publicar el vídeo de mi operación de miopía.

No es muy agradable, pero tampoco es desagradable. De todas formas, tú mismo, nadie te obliga a pinchar sobre la siguiente imagen para poder ver el vídeo

Creo que, siguiendo la línea de publicar aquí aquellas experiencias que estoy teniendo en esta nueva etapa de mi vida, no está de más que ponga también aquí el vídeo.

Pulsa para ver vídeo

Espero que no lo veas a la hora de cenar.

àlex Seguir leyendo...

Fallen

Nada que decir. Todo por sentir.



I can believe it
You're a dream coming true
I can believe it
I have fallen for you

Y se que eres tú el que me hace suspirar
Y sé que por ti yo podría llorar

You are the one who's lead me to the sun
How could I know That I'd be lost without you

I want to tell you you control your game
I wanna let you know you're alive in my veins

Yo nunca fui estrella que desear
Ahora si Tú me has dado vida

I want to tell you you control your game
I want you to know you're alive in my veins

Y apago la luz para verte mejor
y saborear este sueño de amor

I have fallen for you (yo podría llorar)
I have fallen for you
I just wanna tell you
You're a dream coming true (este sueño de amor)

I have fallen for you
I have fallen for you
I have fallen for you

Va por tí.

àlex Seguir leyendo...

domingo, 26 de abril de 2009

Adieu... me lunettes

Ya está. Ya me he desecho de las gafas. Todavía no me lo puedo ni creer. Desde los 9 años con ellas y ahora, en cuestión de 30 minutos… fuera.

Tras dos días limpiándome los párpados con unas toallitas (me suena que esto es más un negocio que otra cosa), el viernes, a eso de las 10 de la mañana, estaba en la clínica.

Allí, lo primero que hicieron es darme un calmante. Después, me dieron un pequeño neceser, con cuatro botellitas de suero fisiológico, unas gafas de sol (pequeñitas, nada que ver con las que dan en otros sitios), unos protectores para dormir con ellos (luego cuento esto) y un espejito (no sé para qué). Mientras la recepcionista iba dándome estas explicaciones y un montón de papeles para firmar, iba viendo EN DIRECTO la operación del que me precedía. Me estaba entrando ya un interesante estado de acongoje (vamos, acojone).

Tras esto, y antes de que te des cuenta, una chica, que por cierto era súper simpática, te está graduando la vista (supongo que para el “antes”), quizás el punto romántico de todo esto es cuando la chica me dijo: “Puedes dejar las gafas… para siempre”. De ahí, a ponerme una bata verde, de esas que se atan por detrás y que en otras circunstancias te dejan con el culo al aire, aunque en esta ocasión, no era necesario quitarse la ropa. Un gorrito en la cabeza y… no tenían bolsitas para mis pies (calzo un 46) con lo cual me pusieron un gorro en cada pie.

Me dejaron sentado en un sillón, es más, la chica, para dejarme más cómodo, incluso me lo echó para atrás. Pensé que me iban a dejar ahí hasta que me hiciera efecto, pero que va, en seguida salió el que iba delante de mí (aquello va como churros), le dijeron que se había comportado como un campeón, y lo mandaron para fuera.

Enseguida me hicieron pasar a mí. Allí, tres personas y una camilla rígida con un molde para apoyar la cabeza y que te quede ahí, quieta (pensé que, con mi cabeza XL no me entraría, pero que va, todo perfecto).

Ahí ya empieza el agobio. Lo primero unas gotas de anestesia. Después, como tengo los ojos más secos de lo habitual, me “pincharon” unas cositas para taparme el lagrimal (el desagüe). Molestó un poquito, al ver el vídeo, entendí por qué. Tardó el amigo unos 3 minutos en ponérmelos, 240 EUR que me soplaron. Después de eso, y mediante una especie de esparadrapo, te separan los párpados. Entonces te meten un separador metálico que todavía te los separa más. Te pintan con un rotulador (en aquel momento rogaba para que no fuera el mismo con el que yo pinto los CDs, de esos permanentes) y te colocan un cacharro con el que después te rebanan la córnea, no entera, te dejan por la parte superior un trocito sin cortar. En el primer ojo que me hicieron esto, te aseguro que noté un pinchazo en el ojo. No es un dolor infernal, pero no me lo esperaba. No esperaba absolutamente nada de dolor. Separan la córnea, es decir, la abren como si fuera una puerta, te pasan una especie de bastoncillo para quitar algo (no sé qué será) y empieza el baile. Durante unos segundos, vas notando un cierto olor a quemado. En ese momento esperas que el que te lo está haciendo no se haya tomado un carajillo esa mañana, ni que esté de mal humor… ni que te haya echado mal de ojo.

Una vez acaban, te vuelven a poner en su sitio la córnea, mediante un tubito metálico que no para de echar líquido. Te lo apañan bien con una espatulita y fuera… ya está.

El segundo ojo, más de lo mismo, aunque en éste no sentí ningún dolor (supongo que la anestesia me había hecho ya más efecto).

Tengo el vídeo. Pero creo que es algo desagradable. De todas formas, si alguien tiene curiosidad, lo podría colgar en internet. De cualquier forma, lo llevo en mi iPod.

Me dejaron salir para dejar entrar a otra persona que ya estaba allí preparada. Veía todo nublado. Estuve unos 15 minutos sentado y volvieron a graduarme la vista. Me dijeron que todo estaba muy bien. Así que me fui para casa con mi mujer.

A partir de ahí, 2 tipos de gotas diferentes cada 2 horas (ahora ya 3 veces al día) y suero fisiológico a chorro cada vez que lo necesito. Un complejo vitamínico y a esperar.

Lo de los protectores para dormir es, si más no, sorprendente. Son un par de piezas de plástico con la forma del ojo. Tiene unos agujeros en la parte central que entiendo sirven para la correcta entrada de aire. Cuando te los dan, te dicen que te pongas cada uno en un ojo y, aguanta, que te los sujetes como buenamente puedas (te dan un rollito de esparadrapo. No hay más explicaciones. Yo me pongo un trozo vertical en cada uno y a correr. De momento aguanta. A mí, estos cacharritos me suenan a alguna película de terror, no se por qué, pero me recuerdan a la máscara de hokey que algún personaje famoso de una de estas películas (no se si era Jason en Viernes 13). Seguramente, nada que ver, pero el primer impacto fue ese.

El fin de semana ha sido de reposo.

Realmente estoy contento, pero más contento estoy con mis gafas Rayban. Nunca me compré unas así, y lo hice el viernes, en el aeropuerto de Gatwyck. Sé que cuando llegue a Horsham, más de uno me dirá que son gafas de macarra, pero a mí me da igual. Son las que me gustan. Igual es que soy un macarra.

Ya te contaré como me va dentro de una semana, pero seguro que perfecto.

Se pueden elegir las palabras, pero no la forma de mirar.” Anónimo

Buenas noches y buena suerte,

àlex Seguir leyendo...

sábado, 25 de abril de 2009

Prometo no volver a jugar a fútbol (y 2)

X. me ha pedido que dé algún detalle más sobre el partido. Particularmente sobre el desenlace de éste.

Creo que el resultado final fue UK 6 - España 7 (nosotros segundos porque jugábamos fuera).

Cuando quedaba poco para las 8 de la tarde, hora en que debíamos abandonar el terreno de juego, íbamos perdiendo. Un gol de Mr. X (no es el mismo que X.) en una acción oportunista que recordaba los mejores tiempos de Julio Salinas, y un gol en el último segundo, que para ser sinceros yo no pude ver ya que estaba saliendo por la puerta tras haber sido substituido por el mister, de X. nos dio la victoria.

Los ingleses este tema no lo han llevado bien. Creo que ellos piensan que moralmente nos han ganado pero haciendo gala de la máxima española de que aunque sea, hay que ganar con un penalty inexistente fuera de tiempo, nosotros nos sentimos merecedores de la victoria.

Yo tenía claro que íbamos a hacer el ridículo. Al final, el único que lo hizo fui yo, pero de todas formas, siempre avisé que de jugar a fútbol se tanto como nada.

Ahora creo que se nos viene encima un partido de baloncesto (según ellos, "a girli sport" un deporte de mujeres). De cualquier forma, yo no puedo participar en juegos colectivos hasta dentro de un mes por la operación de mis ojos (la comento durante el día de hoy).

Espero haber hecho justicia con X. en esta entrada.

àlex Seguir leyendo...

jueves, 23 de abril de 2009

Prometo no volver a jugar a fútbol

Se ha terminado otra semana más en Horsham. Las cosas parecen totalmente estabilizadas. No todo está como a mí me gustaría, pero claro, no soy el ombligo del mundo, aunque en ocasiones piense que es así. En algún aspecto, ya he tirado la toalla, perdido cualquier tipo de esperanza en el sentido común, ya sabes, el menos común de todos.

Llegamos el lunes sin novedad. A eso de las 12:30 estábamos en la oficina y poco después nos íbamos a comer. Fuimos a las viejas. ¿Te acuerdas de este restaurant? Lo comenté en alguna entrada de la semana pasada. Allí descubrí la famosa salsa de menta que usan estos señores para las carnes (pedimos costillas de cordero, todos) y a mí, particularmente, no me dijo nada. Ya sabes, soy rarito para muchas cosas, entre ellas el tema de la comida. Poco que destacar, excepto a alguien que hizo algún comentario sobre su suegra que mejor no pongo aquí, más que nada por ser un poco discreto y mantener la decencia, aunque sea por una vez.

Por la noche nos fuimos a cenar al indio de Crawley, el que está al lado del hotel (por supuesto, después de ir al gimnasio a machacarnos un rato). Llegamos al restaurante a eso de las nueve y media aproximadamente. Éramos cinco, y teníamos que esperar a algún compañero que todavía estaba en la oficina. Durante la espera nos pedimos alguna cerveza. Nos pusimos a reír pronto, seguramente necesitamos poco para ponernos a reír, y alguna cerveza de más, nos hace perder la timidez y reírnos un poquito más. En mi caso con poca cerveza tengo bastante, aguanto poco el alcohol, quizás soy poco hombre, no lo sé, yo creo que, sencillamente, no tengo el cuerpo acostumbrado a beber y con poco me basta.

Nos lo pasamos muy bien. Llegaron cuatro compañeros más, que, claramente, se encontraron un poco fuera de lugar. Nosotros ya estábamos con alguna que otra frase de aquellas que no tienen ningún tipo de gracia a no ser que ya lleves un buen rato dentro de la conversación y con ese puntillo de deshinibición que te puede dar la cerveza. Luego vino alguna crítica. No eran muy imaginativas, ya sabes, si lo piensas das con ella……… correcto. “Parecéis niños de EGB”. Yo ya estoy más que acostumbrado a que me digan eso. Pero lejos de molestarme me halaga. Me gusta ver que todavía conservo ese punto de poder hacer el tonto y reirme durante un buen rato, sin hacer daño a nadie, y si es como un niño, pues mejor. Supongo que no todo el mundo es capaz de sentirse así, hay personas excesivamente maduras que no pueden permitirse según que cosas. A mí me hace mucha gracia la gente que piensa así. La gente que mantiene esas posturas tan “interesantes” y que son incapaces de soltarse y pasárselo bien cuando toca.

Quizás yo he estado también demasiado tiempo por estos lares sin ser capaz de pasármelo bien. Ahora, mirándolo desde otro plano, sólo puedo decir que es una lástima, pero qué vamos a hacerle.

Desde allí nos fuimos al hotel. La gran mayoría se fueron directamente a la habitación. Muchos madrugan una barbaridad y a esas horas ya están con muchas ganas de irse a dormir. Nos quedamos cuatro o cinco tomándonos la última copa, riéndonos de alguna madurita que había allí con lo que a nosotros nos pareció ganas de fiesta. De ahí, nos fuimos a la cama en poco rato.

El martes llegó X. desde Brasil. De esta manera, la tropa (es así como nos llaman de forma “cariñosa”) estábamos al completo (somos tres). Estábamos ya pensando en el partido del miércoles.

Precisamente el partido fue quizás lo mejor de la semana. Parecía que íbamos a ir unas veinte personas, pero al final nos quedamos en catorce, y no estaba mal, sobre todo teniendo en cuenta que íbamos a jugar a fútbol sala.

Mi hermano, que sabe más que yo, ya me dijo el martes “¿Tú a jugar a fútbol? Lleva cuidado, no te hagas daño”. Esto tiene una explicación fácil. Yo he jugado toda mi vida a baloncesto, y no es que lo haga precisamente bien, la naturaleza no me ha dado facilidades físicas para la práctica de los deportes. No dispongo de un gran sentido de la coordinación, imprescindible para cualquier deporte, y más con balón. Pero bueno, creo que tampoco lo hacía tan sumamente mal. A lo que iba, si a que juego igual con ambos pies, igual de mal quiero decir, le sumamos que ya son treinta y siete tacos los que tengo y que no me encuentro en mi mejor momento de forma, el aviso era lícito. Yo, por supuesto, ni caso.

A las 18:45 del miércoles nos esperaban dos taxis a la puerta de la oficina para llevarnos al campo de fútbol, que se encontraba a unos tres kilómetros de allí. Nos subimos unos cuantos y otros fueron en coches de compañeros ingleses. Una vez allí, empezamos a jugar un ratito a medida de que íbamos llegando.

Nos habíamos prometido a nosotros mismos, con el fin de evitar lesiones y cosas raras, el calentar y estirar antes de empezar a “evolucionar” por el campo. ¿Crees que lo hicimos? Pues está claro que no. Nos mezclamos ingleses con españoles, y empezamos a correr como los toros cuando salen a la plaza. A la tercera carrera yo ya tenía el hígado fuera. A partir de aquel momento, me iba a encontrar ante la situación más patética de mi vida, pero eso sí, creo que la llevé con la máxima dignidad posible.

Cuando estuvimos al completo, decidimos jugar los españoles (bueno, menos uno que prestamos a los ingleses por encontrarse en inferioridad numérica) contra los ingleses. Un partidillo de pachanga para ponernos a cada uno en nuestro sitio.

Yo, por mi forma de jugar a cualquier deporte, con gran facilidad para entrar al contacto, me quede en la zaga, jugando básicamente por la derecha. Allí me encontré con un tipo más grande que yo y que me dejó los tobillos para el arrastre. A mí me recordaba a cuando estábamos en el patio del colegio, madre mía, que poca organización y coordinación. Era a ver quién podía más. Interesante.

Tuvimos algún temilla gracioso, como el típico que llega al campo y lo primero que te pide es que no grites. ¿Te lo imaginas? Estás jugando a fútbol o a baloncesto y te viene un tío a decir que no grites. Recuerdo perfectamente a mis diferentes entrenadores, sobre todo cuando defendíamos, aquella maldita frase de “no se oye a nadie ahí abajo”. Creo que uno de los conceptos básicos de cualquier deporte de equipo es el diálogo, y por supuesto no puedes hacerlo hablando flojito. Sería de lo más divertido, pero bueno, quizás hay que hacerlo pausado y con un tono de voz como de conversación en una sala reducida, en una partida de ajedrez. Si estás defendiendo por un lateral y ves que un contrario pasa por detrás de tu central, pues dejas tu lateral un momentito (por supuesto le pides al delantero que no se mueva, no fastidiemos), te acercas al central y le dices, en un tono relajado, “oye tío, cuidado, que creo que tienes un delantero pasando por detrás”. Luego debes volver a tu sitio de origen, sería una falta de respeto al contrario dejarlo allí.

Bien, mariconadas a parte. Yo seguí evolucionando por el campo. Me dio el amigo de antes tal patada en la parte posterior de mi tobillo derecho, que hizo que me subiera el gemelo hasta las orejas. Hay que decir en mi defensa, que ya llevaba ese gemelo tocado desde el lunes, y ya no soy un chavalín. A partir de ahí, nada volvió a ser lo mismo. Me costaba moverme. Me puse un ratito de portero, y luego volví a la defensa, hasta que llegó otro y le metió un zurriagazo al balón tremendo, con toda la mala suerte que yo salté para que no llegara a nuestra portería y me impactó de lleno en mi rodilla derecha. Madre mía que dolor. No pude hacer otra cosa que dejarme caer al suelo y reírme a carcajada limpia, pero esa risa que todos saben que es más de mala leche (al parecer solté algún que otro improperio) que de otra cosa. Estoy escribiendo este blog 24 horas después y todavía me duele. Creo que se me va a poner de todos los colores. La pelota no era la apropiada. Punto.

A las 20 horas nos echaron de allí, amablemente. No nos pudimos duchar, habían algunos compañeros a los que no les iba bien hacerlo allí y preferían ir al hotel. Pues bueno, nos vamos para allá. Había que esperar unos 20 minutos a los taxis para que vinieran a recogernos. Dos ingleses se dispusieron a ir a la estación de tren más cercana (Littleheaven), así que, aprovechando que teníamos el billete comprado de la mañana, nos fuimos X. y yo con ellos.

Fue una charla entretenida. Para mí la mejor. Al decirles que tenía treinta y siete, me dijeron que no se lo creían, y me echaron poquito más de treinta. Así que ya no me quedaba nada más para contentarme. Hay gente muy maja allí.

En el hotel, después de ducharnos, me comí una hamburguesa con patatas, buenísima, por cierto. Para beber, Still Water, agua sin gas. Me pusieron un vaso de agua. No vi botella. Y me cobraron por ella 1,50 GBP.

Al levantarme esta mañana, no solo me dolía la pierna derecha por las patadas y el balonazo. No podía doblar la pierna izquierda. He pasado un día horrible.

Creo que confiaré más en mi hermano y no volveré a jugar a fútbol. Me dedicaré al baloncesto. Por lo menos ahí, aunque sea igual de malo, no me haré daño.

Mañana es el gran día. Estoy algo nervioso. Bueno, estoy muy nervioso. Supongo que no podré escribir durante todo el fin de semana ya que no veré bien de cerca. Pero en cuanto pueda, prometo contarte la experiencia desde mi punto de vista.

Nada más. Sólo felicitar a todos los Jordi, Jorge o George que pueda conocer. Hoy es un día importante para los catalanes. Para el que no lo sepa, para nosotros hoy es nuestro día de los enamorados.

Si has leído esta entrada entera. Gracias por tu paciencia.

Sé feliz, seas quien seas, sin excepción.

àlex Seguir leyendo...

miércoles, 22 de abril de 2009

Jueves 11 de marzo

Hacía ya tiempo que me habían hablado de esta canción, pero por un motivo u otro, no la había escuchado.

Anoche, rebuscando entre la música en mi disco, la escuché y he de reconocer que se me puso la "gallina de piel". La historia me encantó (escucha la letra con atención) y la voz...

Una gran historia de amor con un final... no demasiado bonito.

La letra:


Jueves

Si fuera más guapa y un poco más lista si fuera especial si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres
Te sientas enfrente y ni te imaginas que llevo por ti mi falda más bonita
Y al verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas

Y de pronto me miras te miro y suspiras
Yo cierro los ojos tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar

Y así pasan los días de lunes a viernes como las golondrinas del poema de bécqer
Y de estación a estación en frente tú y yo va y viene el silencio

Y de pronto me miras te miro y suspiras
Yo cierro los ojos tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar

Y entonces ocurre despiertan mis labios pronuncian tu nombre tartamudeando
Supongo que piensas qué chica más tonta y me quiero morir

Pero el tiempo se para y
te acercas diciendo
Yo aún no te conozco y ya te echaba de menos
Cada mañana rechazo el directo y elijo este tren

Y ya estamos llegando mi
vida ha cambiado un día especial este 11 de marzo
Me tomas la mano llegamos
a un túnel que apaga la luz

Te encuentro la cara gracias a mis manos
Me vuelvo valiente y te beso en los labios
Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón


(Haz click sobre la imagen para ver el vídeo)

àlex

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martes, 21 de abril de 2009

Je suis désolé

En su canción titulada "Sorry", Madonna recita:

Je suis désolé
Lo siento
Ik ben droeving
Sono spiacente
Perdóname


Creo que yo estaba obligado a empezar esta entrada así. Sobre todo, después de haber recibido correos del estilo del que sigue:

“Hola, he estat llegint el teu blog i, collons, m'he dreprimit..., on està aquell Àlex que sempre fa riure a tothom???
Ja suposo que s'et fa molt dur no estar a casa, però anima't collons!!!!”


Cuya traducción aproximada sería:

“Hola, he estado leyendo tu blog y, co**nes, me he deprimido..., ¿¿¿dónde está aquel Àlex que siempre hace reir a todo el mundo???
Supongo que se te hace muy duro no estar en casa, ¡¡¡pero anímate co**nes!!!”

Bueno, lo de los tacos, no es cosa mía, pero es que he puesto el último correo que he recibido, y, como supongo que ahora me he situado en otro plano (en el mío), veo las cosas con otra perspectiva y me ha hecho gracia.

Debo agradecer tus ánimos y tu preocupación durante estas semanas. Nuestro único enlace ha sido el blog, y, por lo que veo, en él se ha plasmado mi verdadero estado de ánimo durante estas semanas.

No creo que deba pedirte perdón por haber estado así. Si que puedo decirte que lo siento. Pero cada uno de nosotros pasa por fases en su vida, y yo he pasado por una más. Supongo que no será la última. Vendrán más. Pero esta ya está superada. Cómo te dije en la entrada del otro día, he recuperado mi equilibrio y algo más que creía perdido. Aprovecho al máximo cada minuto de mi tiempo otra vez. He vuelto a reírme de aquello que me reía siempre, de la vida, con los demás. En definitiva, y haciendo alusión a Terminator (en su tercera entrega): “He vuelto”.

Seguro que mi vuelta no va ser del agrado de todo el mundo. Seguro que alguien cae en todo esto, pero la vida es así, y tampoco podemos hacer nada. Cómo ya he dicho en otras ocasiones, me siento parte de la solución, y no del problema, y el que quiera llevarme la contraria… pues es su opinión. Punto.

Nada más. No voy a entrar en reflexiones. Sólo quiero dar un aviso a navegantes:

Los que me conocéis hace tiempo, sabéis el tipo de persona que soy, sabéis que nunca miro atrás, sabéis que no uso el remordimiento de conciencia. También sabéis que soy transparente, que voy de cara y que digo aquello que pienso sin tener en cuenta las consecuencias. Soy una persona con la que es fácil sentarse a hablar y razonar, aunque en ocasiones pueda parecer lo contrario. Sabéis que me río de mí mismo. Sabéis que me río de la vida. Sabéis que no soy especial. También sabéis que no tengo término medio. Odio la mediocridad en las personas. Odio la hipocresía. Odio la mentira. Respeto, ante todo, a la gente que se expresa. Soy muy amigo de mis amigos, por uno de ellos, lo doy todo. En mis relaciones personales pongo toda la carne en el asador. No me gusta que me controlen, me siento espíritu libre. Hago las cosas que me apetece hacer siempre sin la intención de hacer mal a nadie. Siempre estoy ahí. No soy rencoroso. Perdono.

Si no me conocías, no te sorprendas.

Quiéreme u ódiame, así sabré que estás pensando en mí.” Esta es mía.

àlex Seguir leyendo...

domingo, 19 de abril de 2009

Interpretar

Para mí, interpretar es lo que me toca hacer en más ocasiones de las que me gustaría. Y no me refiero a la interpretación en plan actor o algo así. Ya te he comentado en alguna otra ocasión que sólo tengo una cara y que, por tanto, no "actúo" delante de los demás. Sí, lo se, también he dicho que todo el mundo miente, incluido yo, pero no es lo mismo... ¿verdad?

Al hablar de interpretar, me refiero a interpretación en plan de "me he encontrado un jeroglífico y necesito la piedra de rosetta".

Me explico. Supongo que a ti también te ha pasado, te pasa o te pasará. Yo llevo ya muchos años haciéndolo, pero parece que tengo cierta tendencia a rodearme de personas que me obligan a ello. ¿Será por lo de los polos opuestos? Me refiero a esas personas que no te hablan (creo que ya he comentado algo de esto también en alguna entrada anterior).

Es algo a lo que no puedo acostumbrarme. Llevo muchos años jugando a este juego, pero no hay forma. Una cosa es que me pase, digamos, cerca. Pero otra es que me pase con personas que conozco hace relativamente poco tiempo. Son esas personas que nunca sabes qué hacer con ellas. Personas que te caen bien, personas a las que aprecias y que, quizás en algún momento has pensado que incluso pueden ser amigos tuyos. Pero llega un momento en que no hablan.

A mí, si me conoces hace tiempo, sabes que me gusta hablar las cosas. Es más, no puedo dejar nunca de razonar y hablar las cosas que me preocupan. No puedo dejar temas en el tintero. Soy incapaz de irme a la cama enfadado con alguien sin antes haberlo resuelto. Porque soy de los que piensan que las cosas se arreglan hablando.

A veces las cosas ni siquiera tienen arreglo, es decir, llega un momento que se pudren y no tienes nada que hacer, pero incluso hablando, se puede llegar a algún tipo de acuerdo.

A eso me refiero con interpretar. Hay personas con las que tienes que estudiar sus actos (a eso algunos lo llaman, criticando en cierta manera, "darle vueltas a todo") para interpretar qué es lo que puede estar sucediendo. Supongo que conoces la típica conversación de estas características entre dos personas:

Qué te pasa...
Nada...
Qué te pasa...
Nada...
Seguro...
Si...
A ti te pasa algo...
Que no...
Que sí...
Que te digo que no...
Entonces por qué tienes esa cara?
Qué cara?
Esa?

[...]

Bueno, y la conversación se hace eterna. Y eso es porque interpretas.

No lo sé. A mí todo esto me supera. En algunas ocasiones, qué bueno sería que te enviaran a hacer puñetas, pero que te lo dijeran, que te llamaran pesado, idiota, lo que fuera, pero que te dijeran algo. Creo que a personas como a mí, lo peor, la forma más fácil de hacernos daño es, precisamente, no hablar con nosotros. A mí, me duele, y me duele mucho. A ver, si la persona en cuestión te importa un pimiento, pues no, pero tampoco entras en esa dinámica, pero si no es así... duele.

Imagina, estás con una persona uno, dos, varios días. Todo bien. De repente, llega un día en que ni te habla... por qué? Por qué esa mala cara? Qué he hecho? Al menos dímelo, MÁNDAME A LA MI**DA COMO FERNANDO FERNAN GÓMEZ, pero dime algo co**nes!!!! (perdón por los tacos). Pero nada, ni tan sólo eres merecedor de eso. No sabes si lo estás haciendo bien, si lo estás haciendo mal... nada... silencio al otro lado. Que difícil es. Que fácil es equivocarse con alguien así. Nunca sabes por dónde tirar. Por un momento tú te conviertes en un ser cansino. Casi te llegas a humillar para intentar, al menos, avanzar, pero al final llega un momento en que te cansas tú. En que ya no encuentras motivos para continuar. En que ya absolutamente nada tiene sentido. Estás agotado, exhausto. Te llevan de un lado para otro. Te hacen cambiar tu forma de actuar en momentos determinados. Y al final te preguntas si algo de todo eso merece la pena... y te respondes a ti mismo que no.

Entiendo que llegar a la situación que he descrito en el anterior párrafo ha de ser el límite, pero creo que, desgraciadamente, se llega en excesivas ocasiones a ella.

A todos los que habláis las cosas. A todos los que sois capaces de sentaros con el resto de la humanidad ha intentar buscar soluciones. A todos los que de una manera u otra razonáis los por qués de las cosas. Por favor, no desfallezcáis, el problema no sois vosotros, vosotros sois parte de la solución.

"Si nunca se habla de una cosa, es como si no hubiese sucedido." Oscar Wilde (1854-1900)

Suerte para esta semana,

àlex Seguir leyendo...

sábado, 18 de abril de 2009

I will survive

No, no... de hecho, estoy en ello. Pero he querido poner otra entrada con un vídeo impresionante de cómo interpretar esta pieza de una forma extraordinaria.

A los que os gusten los instrumentos clásicos y no los conociérais, aquí os invito verlos en acción. Su nombre es "Igudesman & Joo", puedes encontrar algo más de ellos aquí. En youtube corren un montón de vídeos con partes de su espectáculo "A little nightmare music". A mí, personalmente, me parecen geniales. Tienen una mezcla de música y humor que hace que te sientas muy bien escuchando piezas modernas tocadas con instrumentos con una dedicación mayoritaria a la música clásica.



A mi me viene al pelo la canción en este momento.

Buenas noches y buena suerte,

àlex

Photo by Julia Wesely - www.julia-wesely.com - © 2007 Seguir leyendo...

Nunca debemos fiarnos de las apariencias...

... yo eso lo se desde hace mucho tiempo. Quizás no lo practico tanto como debiera, pero el haberme críado en una zona humilde de Barcelona, me ha permitido, quizás, conocer a personas de diferentes status sociales.

Cuando he visto hoy el correo de mi gran amigo E.M.M. no he podido resistir la tentación de buscar este vídeo en youtube, y ponerlo aquí. Creo que es la perfecta definición de los estúpidos. De lo estúpidos, mejor, que somos cuando vemos a una persona y la juzgamos por su apariencia, y la ridiculizamos y la vejamos, y no nos damos cuenta de lo que realmente somos todos nosotros.

Bueno, no me enrollo, que paso de reflexiones a estas alturas. Tampoco diré que me importa un huevo, porque mentiría y no hubiera escrito esto, pero muchas veces a mí también se me juzga por mi apariencia. ¿A tí no?

Su nombre es Susan Boyle (éste si que lo escribo completo). Y es un poco lo que ya pasó con Paul Potts en el mismo programa de la TV inglesa. Lo he encontrado completo y con subtítulos en español.

No puedo incluir aquí el vídeo, ya que youtube no lo permite, pero PINCHA en este link para poder ver el vídeo.

"Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro" Albert Einstein (1879-1955)

Buenas noches y buena suerte,

àlex Seguir leyendo...

viernes, 17 de abril de 2009

y a la decimotercera semana resucitó

Espero que el título arroje ánimos. Si eres de los que últimamente estabas preocupado por mí, deja de estarlo. Por fin he encontrado mi anhelado equilibrio, ese que había perdido hace unas semanas.

Por cierto, al final, la semana ha sido de las que se puede denominar como grande. En algunos aspectos, todavía no he alcanzado la situación ideal, pero creo que estoy muy cerca de conseguirlo.

Empecemos.

El lunes en casita. Grande.


El martes, vuelo a UK. Me vine con los amigos de Easyjet, otra vez, aunque todo fue rodado, sin ningún problema. De nuevo volé con todo un curso de chavales que iban montando una buena fiesta en el avión. Eso, al menos, te hace que te rías un rato y te haga recordar las locuras que hacías cuando estabas en ese momento. Tenía a mi lado a dos chicas. Supongo que entre 16 y 17 años. Una le fue dando el tostón a la otra sobre algún chico que también iba en el mismo avión y que la traía loquita. Estaban planeando lo que sería la semana en Londres. Una semana de cacería. En la que la otra tenía que hacer no sé cuantas cosas para conseguir encontrar el momento idóneo. Me trajo tantos recuerdos… No es que eche de menos aquella época, todo el día con las mariposas en el estómago, pero me hizo mucha gracia.

Supongo que, si eres mujer, ya has madurado y estas cosas como que igual no te afectan, pero ya sabes lo que dicen de nosotros, que no maduramos nunca, y creo que en mi caso, y por lo que soléis decir los que andáis conmigo, quizás un poquito menos.

Por la tarde me escapé al gimnasio, correr un rato en la cinta, ducha y a cenar con los compañeros. Encontramos una zona de pubs en Crawley que creo que tenemos que empezar a explotar. Allí había mucha gente, bueno, teniendo en cuenta lo desierto que está todo siempre allí. Nos metimos a cenar en un Indio (gran novedad) y yo cené el "Chicken Tika Massala" (creo que se escribe así). Me pedí la misma cerveza que las chicas, por lo cual alguien se mofó un poquito, pero la explicación es que son más pequeñas y no les da tiempo a calentarse. Luego compartí una de machos, una cobra. Nos reímos, lo echaba en falta, estuvo muy bien. El problema es que nos fuimos en seguida al hotel, y a la cama con la cena y la cerveza en el estómago, cosa que hizo que me costara dormirme. No aprendo.

El miércoles amaneció bien. Otro ratito de cinta en el gimnasio (esta vez ya algo más fuerte) unas pesas (a ver si me pongo mazas) y me metí yo solo en el tren. No he tenido el desayuno incluido esta semana, así que desayuné en la cantina de la oficina... un poquito de fruta, que va bien.

Nos fuimos a comer a lo que allí el resto del equipo venía llamando "las viejas". No tenía muy claro el por qué, pero estaba seguro que lo iba a adivinar. Éramos 7. Llegamos al restaurante, y allí estaba el frente de juventudes en pleno. La más joven debía tener 60 años... Nos llevaron al fondo del local. Un local decorado a la antigua, con olor a naftalina (bueno, vale, mentira, pero ha sido una licencia literaria) y a rancio (esto si que es verdad). Sobre el mantel, unos salva manteles con litografías de tíos en carreta con perro incluido ahogándose en un río. Espectacular.

Para comer, un plato de pollo. Con zanahoria, col, puré de patatas, una patata asada y algo que no fui capaz de identificar, de un color amarillo, que no sabía a nada. Todo muy blandito (entiendo que por lo habitual de los comensales, para que lo puedan masticar).

No estuvo mal, comí a gusto, con nuevas risas (casi había perdido la costumbre). Al final, la anécdota. Me puse a atarme el cordón del zapato. Imagínate la posición, totalmente vulnerable en la retaguardia. Vi que alguien se acercaba, quedaba poco espacio. Dí un salto diciendo "Cuidadito". Era el camarero... Me miró con una cara, creo que no me entendió lo que dije, pero el gesto creo que lo entendió perfectamente, pero claro, ante una situación así, ¿tú que hubieras hecho? Supongo que las risas de alguien que estaba cerca mío no ayudaron demasiado al camarero.

Por la tarde tuvimos un "evento de comunicación", lo que significa que nos reunimos todos, unas charlas y, después, a un pub a tomar algo pagado por la casa. Allí reconozco, que por unas cosas y por otras me agobié un poco. Se intenta que sea un tema integrador, pero al final ves que se hacen los corrillos de siempre, por lo que decidí marcharme a la francesa. Si, lo se, no está bien hacerlo así, pero no quería empezar a dar explicaciones del por qué me piraba.

Una vez en la estación, llamada de un amiguete preguntándome que dónde paraba. Le expliqué. Quedamos que, si venían pronto, me avisarían.

Llegué al hotel después de haber perdido un tren fantasma. Digo fantasma, porque por allí no pasó el de las 20:32. Y cogí el de las 20:52. Directo de Horsham a Crawley. Una vez en el hotel, claro, me bajé al gym. Un rato de cinta y para la ducha.

Cómo después de hacer ejercicio, en mi caso al menos, sigo sudando un rato, decidí bajarme un ratito a la calle. Hacía una noche estupenda (vamos, que no hacía frío) y estuve un rato por allí, escuchando música. Me subí a la habitación media hora después.

Me puse mi pijama, cogí el portátil, y me puse a escribir un rato. No pasaron ni 10 minutos cuando volvió a sonar el teléfono. La voz del otro lado me preguntó si mi ventana daba al Hall (hay habitaciones internas, que dan al enorme hall del hotel). Al decirle que sí, me invitó a asomarme a la ventana, y allí estaban todos. Me pasó incluso a otra chica inglesa (me quedé un poco cortado, ya sabes que soy muy tímido con las mujeres). Al final, no se cómo, pero acabé abajo con una cerveza en la mano.

A partir de ahí, nos tomamos unas copas de más, y estuvimos hasta las tantas, integrados con algún inglés. Fue divertido, creo que esa noche encontré mi punto de inflexión allí. Me reí un montón, aunque nos quedamos los de siempre.

El jueves no fue del todo bien. Pero lo bueno es que volvíamos a casa. Yo, a compartir las últimas horas del cumpleaños de mi mujer (FELICIDADES!!!). Y hasta hoy, en que ha sido una mañana agotadora y, como te diría, quizás una mañana de finiquitar el último cabo suelto.

Bueno, ahora a esperar a la semana que viene. Se plantea una semana entretenida. Con partido de fútbol sala España vs. UK. A ver cómo acaba, porque como todos los españoles jueguen a fútbol como yo, nos van a dar un baño terrible. Ya te contaré.

Creo que he resucitado por fin. Creo que ya vuelvo a ser el mismo de siempre. Espero haber recuperado la confianza en mí mismo y ser capaz de coger las riendas de lo que me rodea y afecta y poder llevarlo todo de buenas maneras y que todo acabe como ha empezado esta semana: Perfecto.

Te deseo lo mejor para este fin de semana. Ahora vuelvo a estar seguro que todo tiene arreglo si queremos.

"Jamás desesperes, aún estando en las mas sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante." Miguel de Unamuno (1864-1936)

Buena suerte,

àlex Seguir leyendo...

martes, 14 de abril de 2009

Amistad en tiempos de Facebook (traducción del fragmento)

Finalmente me han pedido que traduzca el fragmento que había en catalán en la entrada Amistad en tiempos de Facebook, del pasado 10 de Abril.

Disculpadme si no lo hice en su momento, creí que no era necesario, pero si que lo es, así que ahí va:

"A ver. Es conocido que en la red social Facebook, dónde estás leyendo esto, el concepto de amistad es, digamos “laxo”. Todo el mundo, incluido yo, tenemos muchos conocidos pero a la hora de contar los amigos reales probablemente tendríamos suficiente con los dedos de una mano. En Facebook, en cambio, la idea de amigo incluye personas que puedes llegar a no conocer personalmente. Yo mismo tengo en mi listado de 150 amigos a antiguos compañeros de trabajo y del colegio, compañeros de militancia política, familiares directos, amigos de verdad, conocidos, saludados y algunas personas a las que no he saludado nunca personalmente. Pero con todos ellos me une un lazo de amistad, simpatía o, simplemente, sintonía.

Todo esto viene a cuento porque hoy he recibido la petición de amistad de un antiguo jefe. De hecho no es tan antiguo, ya que ha sido mi último jefe, precisamente aquel que con la escueta frase “hemos decidido hacer reducción de plantilla y tú eres uno de los afectados” me envió al paro hace tres meses. Hay que decir que posiblemente con el tiempo deba agradecerle que me diera “el empujón” para hacerme pequeño empresario, pero no puedo entender como una persona que te echa a la calle sin miramientos (fuimos 5 los despedidos el mismo día) pasados tres meses me pueda enviar una petición de amistad del Facebook.
Por cierto, mi respuesta ha sido, textualmente “¿Pero tú estás de coña (broma) no?”. Conociendo al personaje estoy casi seguro que me responderá alguna parida. Continuaremos informando.

Salud!

Alex P."

Grande lo que le ocurrió a Àlex, pero más grande su respuesta...

àlex

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lunes, 13 de abril de 2009

Imaginemos una gran semana

Mañana vuelvo a UK. Esta vez vuelo solo. De nuevo con Easyjet. No hay madrugón.

Quiero imaginar que esta vez va a ser diferente, que todo va a funcionar a la perfección y que voy a disfrutar de una gran semana.

De cualquier forma, no voy a engañar a nadie. Después de cómo terminó la semana anterior, no puedo decir que arda en deseos de regresar a aquello, pero tampoco tengo elección.

A nivel profesional no tengo excesivo problema. La cosa empieza a ponerse mejor para mí, es decir, empiezo a disfrutar de lo que hago. Mi problema es más a nivel personal, ya sabes, creo que en algún momento te he contado algo, aunque aquí no lo escribo todo.

Después de una semana de purificación en casa, con los míos, se hace durillo el tener que volver a empezar. Ha sido una semana fantástica en ese plano. He podido disfrutar de la familia y del tiempo con ellos. El tiempo no ha acompañado hasta hoy lunes, pero al menos he estado con ellos.

Ahora, vuelta a la lucha diaria. No sé qué me va a deparar esta semana, aunque tampoco espero mucho. Supongo que trabajar, gimnasio y hotel, no están las cosas como para mucho más. En parte por culpa mía, en parte no, pero siempre que pasa algo suele haber más de un responsable.

Ya te explicaré a ver qué tal, voy con las pilas cargadas, siendo positivo, como ya sabes, nos conocemos hace ya demasiado tiempo. Espero no tener que decir al final de la semana que sigo estando igual.

Hoy también comparto un vídeo contigo. En este caso uno archi-conocido, Imagine, de John Lennon... Acabé la semana anterior imaginando... ¿por qué no empezar esta igual?



Y también una frase. Hoy sobre el futuro, y sobre aquellos que dicen de mí que le doy demasiadas vueltas a la cabeza:

"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños" Eleanor Roosevelt (1884-1962)

Buenas noches y buena suerte,

àlex Seguir leyendo...

domingo, 12 de abril de 2009

La TV cuando yo era pequeño

Hoy no quiero reflexionar ni hacerte reflexionar a tí. Sencillamente, te voy a mostrar un vídeo que he encontrado en youtube y me ha hecho mucha gracia.

No se si es tu caso, pero seguro que es el mío. Si tienes más de 30 años seguro que te traerá muchos recuerdos de la TV que veíamos entonces, la de la UHF y la VHF. Sólo dos canales, y que sólo emitían a determinadas horas del día. Recuerdo cuando me quedaba en casa, enfermo, y no iba al cole... No ténía tele. Si la encendía, estaba la Carta de Ajuste (creo que hoy ya no existe).

Es un signo más de que vamos hacia adelante y, por supuesto, vamos haciéndonos mayores.

Bueno, que al final voy a acabar reflexionando... y he dicho que no iba a hacerlo.

El vídeo



Lo se, podría haber puesto el vídeo de Sabrina, aquel famoso "boys, boys, boys", pero me ha parecido más emotivo éste.

àlex Seguir leyendo...

sábado, 11 de abril de 2009

Luchar por aquello que nos importa

Quizás a tí si, pero a mí, creo que nunca me han regalado nada de lo que he conseguido. Creo que todo lo he conseguido por mí mismo, apoyado por la gente que me rodea y me quiere, está claro, pero no he conseguido nada por ningún padrino.

A mí, como a la mayoría, me ha tocado luchar en la vida por aquello que he querido conseguir. Una de las cosas que me inculcaron mis padres fue precisamente eso, que tenemos que luchar por las cosas, que no podemos dar nunca nada por hecho sencillamente porque sí.

Ya no hablo sólo a nivel profesional. Tampoco he conseguido nada del otro mundo a día de hoy, y a estas alturas tampoco tengo una especial inquietud por ello. Aunque para serte sincero, me siento muy orgulloso de lo que soy.

En la vida tenemos que luchar por aquello que queremos, no nos podemos quedar esperando a que el balón nos llegue a nosotros, tenemos que ir siempre en su búsqueda, jugar sin él, hasta que consigamos tenerlo en nuestras manos (yo siempre he jugado a baloncesto).

Lo que quiero decir es que no nos podemos quedar esperando a que las a que aquello que queremos nos llegue por arte de magia. Cada día tenemos que caminar un pasito hacia adelante para conseguir o mantener aquello que nos interesa. A veces nos quedamos ahí, viendo lo que pasa a nuestro alrededor, viendo lo que pasa delante nuestro, viendo que alguien está luchando por nosotros, y no hacemos nada... no decimos nada... no luchamos... lo dejamos pasar... no tenemos valor para pelear por ello.

Al final, la sensación que te queda es que pasan los días, las semanas, y no haces nada, esperas que las cosas salgan bien porque sí... Las cosas no funcionan así, tenemos que pelear por cada detalle que nos rodea para así poder conseguir irnos a casa con la conciencia tranquila, la conciencia de haber luchado por lo que hemos creído importante para nosotros. No vale con haber hecho todo lo posible, tenemos que darlo todo. Si no lo hacemos así, antes de darnos cuenta o, sencillamente lo perdemos, o alguien nos lo arrebata.

A veces, ese darlo todo es, sencillamente, mirar a otra persona a los ojos, aguantar unos segundos, y empezar a hablar... desde el corazón.

Hace tiempo ví una película, "Any given sunday". En ella, Al Pacino habla con su equipo precisamente de un concepto como éste, la lucha por aquello que queremos. A mí, cuando flaqueo, el volver a verlo me da alas, espero que a tí también te las de y, si tienes algo que hacer y que no te has atrevido, lo hagas...



En español, aquí

A todos aquellos que no habláis... a todos aquellos que a veces no hablamos... ¡Suerte!

àlex Seguir leyendo...

viernes, 10 de abril de 2009

Amistad en tiempos de Facebook

Me apetece escribir un rato sobre la amistad, pero sobre todo de mi concepto de amistad, que a buen seguro variará del concepto que tienes tú u otras personas a las que ambos podemos conocer.

Hace muchísimo tiempo leí, no se dónde, la siguiente definición sobre un amigo:

"un amigo es aquel que viene a compartir los buenos momentos cuando es llamado, y los malos sin necesidad de serlo."

Quizás no era exactamente así, pero creo que para entender qué es un amigo es suficiente.

Yo debo reconocer que amigos, lo que son amigos, los podemos contar con los dedos de una mano. Me refiero a aquellos con los que puedes contar siempre, sea cual sea la situación en la que te encuentres. Incluso aquellos que son capaces de levantarse a las 12 de la noche de la cama para, sencillamente, escucharte un rato porque tú no puedes dormir y necesitar hablar con alguien.

No cuento con muchos amigos... Uno, dos... tres, cuatro... cinco a lo sumo. Amigos que se preocupan por mi bienestar sin pedirme ninguna contrapartida. Amigos que no me juzgan. Amigos que, antes de tomarse algo a mal, me preguntan. Amigos a los que les cuesta mucho enfadarse. De hecho, mi mejor amigo (a parte de mi mujer, of course), un amigo que tengo desde los 13 años... no nos hemos discutido jamás. Él ha estado siempre ahí cuando lo he necesitado y se que haría cualquier cosa por mí, igual que yo por él.

Es complicado encontrar hoy día amigos así. Una amistad no se hace en dos días. A veces, a mí me ha sucedido, creemos que en dos meses hemos hecho una buena amistad, nos sinceramos... y la cagamos. Está claro que en poco tiempo, por muy buena intención que pongan ambas personas, es complicado alcanzar ese grado de confianza que permite poder hablar de cualquier cosa siempre buscando el punto positivo, el "win-win" de los negocios aplicado a la relación personal. Tú alcanzas un grado de confianza por encima de lo habitual, pero la otra persona no hace lo mismo contigo. En latín, y tal y cómo podíamos ver en "El silencio de los corderos", el "Quid pro quo". Sin él, realmente no hay una amistad real, porque al final, el fantasma de la desconfianza planea sobre la relación para acabar devorándola.

¿Se puede tener una buena amistad con alguien que es incapaz de sentarse contigo y hablar? ¿Un buen amigo se cansa de tí? Yo creo que no, que eso, por mucho que queramos hacerlo, es imposible.

Con un amigo tienes que ser capaz de reír y de llorar, de divertirte y de aburrirte, de compartir buenos momentos y malos momentos, de cederle tu hombro para llorar y que él te ceda el suyo, de contarle lo que te preocupa y escuchar lo que a él le preocupa... En definitiva, un amigo lo eliges y es para siempre.

Aquí podemos entrar entre la amistad entre hombres, entre mujeres y, posiblemente la más difícil de todas, entre un hombre y una mujer.

Yo ahora prefiero hablar de la amistad entre un hombre y una mujer. Casi nunca he tenido problemas con eso. Creo que siempre me he comportado igual con un hombre que con una mujer. Nunca me he escondido de nada. Cuando tengo amistad con una mujer, siempre ha sido de una manera totalmente asexuada (bueno, menos con la mía, claro). Pero he de reconocer que no siempre es fácil. Es un tipo de amistad complicada. He escuchado infinidad de veces que un hombre y una mujer no pueden ser amigos, aunque me resisto a creerlo, creo que cuento con buenas amigas sin haber tenido ningún problema, amigas a las que se que puedo llamar en cualquier momento y que me van a responder como tal, como amigas. ¿Tú que crees? ¿Podemos ser amigos?

Es cierto que este tipo de amistad, si se convierte en una gran amistad y las circunstancias son las idóneas, puede acabar en algo más, pero no tiene por qué ser así. Yo he encontrado en mi mujer a una gran amiga, y quiero que siga siendo así siempre...

Y ahora ha aparecido la amistad electrónica.

Por ejemplo, yo tengo amigos con los cuales sólo hablo mediante el messenger. Tengo alguno al que tengo muy cerquita y sólo hablamos por este medio, es decir, tenemos confianza y algún tipo de intimidad usando el ordenador, pero ya está, y luego tengo otros que, debido a la distancia, sólo podemos hablar usando este tipo de herramienta. En el último caso, ha sido un gran descubrimiento, en el primero, quizás una lástima.

De todas formas, ¿cuántas relaciones han nacido gracias al messenger?

Y ahora tenemos la moda del facebook, pero de éste no voy a hablar, voy a ponerte un texto de algo que escribió un antiguo compañero de trabajo recientemente sobre este tipo de amistad y qué, a mi modo de ver, ya lo dice todo:

"A veure. És sabut que a la xarxa social Facebook, on estàs llegint això, el concepte d'amistat és diguem-ne "laxe". Tothom, inclòs jo, tenim moltes coneixences però a l'hora de comptar els amics reals probablement en tindríem prou amb els dits d'una mà. Al Facebook, en canvi, la idea d'amic inclou persones que pots arribar a no conèixer personalment. Jo mateix tinc en el meu llistat de 150 amics a antics companys de feina i de l'escola, companys de militància política, familiars directes, amics de veritat, coneguts, saludats i algunes persones a qui no he saludat mai personalment. Però amb tots ells m'uneix un lligam d'amistat, simpatia o, simplement, sintonia.

Tot això ve a tomb perquè avui he rebut la petició d'amistat d'un antic cap de feina. De fet no és tan antic, ja que ha estat el meu darrer cap, precisament aquell que amb l'escueta frase "hemos decidido hacer reducción de plantilla y tú eres uno de los afectados" em va enviar a l'atur fa tres mesos. Val a dir que potser amb el temps li hagi d'agraïr que em donés "l'empenta" per fer-me petit empresari, però no puc entendre com una persona que et fot al carrer sense miraments (vam ser 5 els despatxats el mateix dia) passats tres mesos em pot enviar una petició d'amistat del Facebook.

Per cert, la meva resposta ha estat, textualment, "Però tu estàs de conya, no?". Coneixent el personatge estic gairebé segur que em respondrà alguna parida. Continuarem informant.

Salut,

Àlex P."

Si alguien necesita que se lo traduzca al español, lo haré encantado, no me supone ningún problema, aunque creo que no cuesta demasiado entender el concepto que Àlex P. está intentando explicar en sus líneas y ya he escrito demasiado por hoy.

Por supuesto, esta entrada va dedicada a todos aquellos que se consideren mis amigos.

Buenas noches y buena suerte,

àlex Seguir leyendo...

jueves, 9 de abril de 2009

Adiós a las gafas (escena 1)

Llevo con gafas desde los 9 años, así que restando... mmmm.... de 9 a 7 van 8 me llevo una, de uno a 3 van 2... joer, 28 años con los lupos puestos...

Desde que llegaron nuestros trillizos mi vida con las gafas se convirtió en un pequeño infierno. No se que tienen esos cristales en la cara de papá, pero a los críos les encanta engancharlas. Todo el día con las gafas sucias. Un suplicio. No hablemos de las rotas.

Hace más o menos un año, decidí que tenía que acabar con ellas, y probé las lentillas con un éxito nefasto. No las aguanto más de 2 horas seguidas.

Al final, y viendo a amigos y familiares operados, tomé la decisión de hacer lo mismo. Cuidado, en mí es toda una proeza, porque soy un cagón para todo aquello que tenga que ver con los médicos.

Así que el martes pasado fui a un hospital de Barcelona a realizarme las pruebas para ver si soy apto o no para la operación.

Llegué a eso de las 10:30 al lugar. Aparqué mi moto en la acera (por cierto, de menos de 4 metros de ancho y en Barcelona) y entré. Allí les comenté a lo que venía y me hicieron esperar unos 10 minutos.

Me llamó un chico. Lo acompañé y me graduó la vista. Su primera sorpresa (y si alguien es óptico u oftalmólogo por aquí ya me lo explicará) fue que tenía exactamente lo mismo en ambos ojos, incluso los centros. Después, la primera pu**da. El tío me colocó una especie de tiritas finitas en los párpados inferiores. No se si habéis visto "La naranja mecánica", en la escena en la que le colocan a Alex (interpretado por Malcom McDowell) una especie de casco con unos artilugios que le mantienen los ojos abiertos. Pues bien, yo me sentí en la misma situación, porque pensaba que el tío iba a mantenerme los ojos abiertos con aquellas tiritas un buen rato. Afortunadamente la historia no va por ahí. Él te dice que es algo molesto, y te dejan las tiritas enganchadas al interior del párpado inferior a ver como lagrimeas, vamos, PARA HACERTE LLORAR. En mi caso, y no se si tendrá algo que ver mi naturaleza de machote ibérico, lloré poco, cosa que me va a costar 240 EUR de más.

Posteriormente, después de otros 10 minutos de espera, otro médico me hizo mirar unas lucecitas y me escaneó la córnea. Me dijo que estaba dentro de los rangos normales para poder operarme.

A partir de aquí, comenzó lo que he venido llamando en Facebook "mi dilatación de pupilas" (al tanto). Me tuve que poner 2 gotas en cada ojo de un frasquito que me dieron. Cada 12 minutos 2. 4 veces. Entonces, me volvieron a mirar de nuevo la graduación (o al menos la prueba era la misma).

Me enviaron a otro edificio, saliendo a la calle (joer como molesta la luz cuando tienes las pupilas dilatadas) a que me viera el doctor. Allí, me aplicó otras gotas que escocían un poquito y, luego, me puso como un cristal amarillo ante los ojos con una luz que pensaba que me mataba (mi subconsciente me decía... "Alex, no vayas hacia la luz... vuelveeee").

Al final, parece que soy apto para la operación y, en un par de semanas, diré adiós a este artilugio que me ha hecho la vida más fácil durante tanto tiempo (y que seguro que recuperaré en cuanto la presbicia haga su aparición en unos cuantos años).

El problema lo he tenido en que me ha durado la dilatación de las pupilas unas 48 horas. Horrible. Sobre todo porque no veía de cerca. No podía mirar la pantalla del ordenador, no podía leer... vamos un temazo (no por lo de no leer, si no por lo del ordenador). Aunque debo reconocer que no me ha impedido escribir en el blog.

Por cierto, que sepas que si eres miope y te dilatan las pupilas, te quitas las gafas y ya ves mejor de cerca... Maravillas de la óptica.

Ahora ya sólo cuento los días para operarme.

Ya explicaré por aquí cómo me va.

Para finalizar, una frase de la naranja mecánica:

"Hoy no voy a clase mamá. ¡Me duele la quijotera!"

Te reirás, pero es el primer paso antes de que te enchufen las gafas cuando eres pequeño (al menos, así fue en mi caso).

Buenas noches, y buena suerte (y a los que os vais a un viaje largo... que tengáis una feliz estancia).

àlex Seguir leyendo...

miércoles, 8 de abril de 2009

Va con segundas.

Yo no se cómo lo hago. Cuando estoy con más gente tengo la sensación que se disecciona lo que digo. Cada vez que hablo, alguien tiene claro que lo estoy diciendo con segundas.

Supongo que la culpa es mía, claro, mal estaría no reconocerlo. Siempre he intentado divertirme en todo aquello que hago. Bueno, quizás divertirme no es la palabra, quizás la palabra correcta aquí sería "disfrutar". Por ese motivo supongo que cuando hablo, lo hago de esa forma, con segundas. Y me he ganado la fama. No lo hago siempre a cosa hecha, hay veces que sí, dependiendo en el foro en el que me encuentre, pero supongo que tantos años jugando a este juego, hacen que siempre use palabras que se pueden interpretar de maneras diferentes, y la gente busque siempre 3 pies al gato.

Estoy liado con el tema de mis ojos, ayer me hicieron pruebas y me dilataron las pupilas. Si digo que la dilatación todavía me dura... pues cagada.

Estoy hablando con una amiga, digo que nos vamos a aburrir, que sólo nos queda jugar al remigio... su respuesta "me voy a arrepentir seguro... qué es el remigio?" Ya se presupone que la voy a liar...

Que le digo algo a alguien, en vez de buscar el lado bueno... el lado "travieso".

A mí, reconozco que me va ese rollo, hace que las conversaciones de grupo sean más divertidas. De alguna manera, cuando hay alguien en una reunión que adopta un papel similar, la reunión es mucho más amena. El problema es cuando falta esa persona... bueno, creo, porque como yo soy uno de ellos, normalmente no me entero, a no ser que alguien que ha estado en esa reunión me lo cuente.

Esta manera de ser mía no le gusta a todo el mundo. Hay gente que, por supuesto, no puede conmigo, qué vamos a hacerle, no se puede estar a bien con todo el mundo. Pero el problema que tengo es que otros, pues nunca me toman demasiado en serio, al final creo que soy algo parecido a la TV, es decir, que me escuchan, se ríen, pero si no estoy, pues tampoco me echan de menos. Eso es, por ejemplo, lo que me sucede ahora en UK. Seguramente tampoco he estado hasta ahora en mi mejor momento, pero la vida es así.

Pero volvamos al disfrute. Yo me lo paso en grande poniendo siempre palabras en las frases que hagan que los demás piensen mal. Ya sea con política, religión, sexo o lo que sea (¿he dicho sexo?). Y por lo que siempre veo, la gente también se lo pasa bien con estas cosas. Lo bueno de esto es que las palabras salen del estómago directamente a la boca, y no pasan por el cerebro... Sí, he dicho "bueno". En esos momentos, creo que la velocidad en la réplica es, precisamente, lo que hace que disfrutemos.

Supongo que yo también busco siempre los 3 pies al gato a lo que dice la gente, no es que yo diga las cosas con segundas, es que busco una interpretación jocosa de lo que cualquier otro pueda decir. Eso, a veces, hace que haya personas que me digan que no se atreven a hablar por lo que yo pueda decir, vamos, que los coarto (lo siento).

Podría decir desde aquí que voy a intentar cambiar... pero a quién voy a engañar, si lo hiciera dejaría de ser yo mismo y, posiblemente, los que me quieren y/o me aprecian se sentirían defraudados.

Voy a escuchar la segunda parte del Barça-Bayern, ahora ya vamos 4-0, con lo que creo que voy a poder ver un partido en UK con el Barça como protagonista.

A mis amigos, a los que estáis lejos de casa, o a los que estáis en casa, esta noche sólo quiero deciros una cosa:




No hagas nada que yo no haría. O, mejor aún, haz aquello que sabes que yo también haría...






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lunes, 6 de abril de 2009

Confianza

Hoy no ha sido un mal día, creo que, mirando los resultados a priori, podríamos clasificarlo como uno bueno.

Creo que hoy he puesto la primera piedra, no se si grande o pequeña, para poder hacer frente a un futuro que se presenta cercano. En primera instancia las cosas no pintaban demasiado bien. Quizás el miedo. Quizás la desilusión. Quizás el desencuentro. No lo se. No es fácil. Las relaciones entre dos personas siempre son complicadas. Sobre todo si la sinceridad no es uno de esos puntales en ciertos momentos de la misma. Por lo que sea.

Muchas veces el problema viene dado porque una de las personas pone más de su parte, o eso piensa. A mí me pasa eso. Creo que lo doy todo. También lo espero todo. Pero es cierto, las personas somos diferentes. Tú eres tú. Yo soy yo (aquí iría el chiste fácil, pero no quiero estropearlo).

Una relación tiene que basarse, a mi modo de ver, en tres puntales básicos: El respeto, la confianza (aquí incluiría la sinceridad) y la amistad. No se si es el orden correcto, pero para serte sincero, tampoco me preocupa mucho. Pienso que tienen que darse los tres para poder llevar dicha relación hacia un buen puerto.

A mi la que más me preocupa, seguramente por mi idiosincrasia, es la segunda, la confianza. Por mi parte, creo que respeto a la gente que está conmigo. De la amistad, pues bueno, soy muy amigo de mis amigos y creo que elijo bien, aunque no siempre. Pero ay de la confianza. A veces creemos que tenemos respeto y amistad por parte de una persona, pero falla la confianza. No hace falta que sea un fallo grande. Un pequeño fallo en esa confianza hace que se desate la peor de las tempestades en una relación. Y creo que es, precisamente, por la falta de sinceridad. Por no atrevernos a decir las cosas tal y como son en ese minuto en que hay que decirlas. Incluso por no permitir a la otra persona decírnoslas por miedo a lo que pueda ocurrir después.

Yo creo que hoy he iniciado la solución a uno de esos pequeños fallos. Creo que en ese sentido, hoy he podido hacer que el camino que se va abriendo cada día ante nosotros sea más fácil y, quien sabe, con nuevas sorpresas y con un futuro prometedor.

Por supuesto, hablo en primera persona, pero ya sabes, esto siempre es cosa de dos.

Para acabar, voy a añadir un vídeo a esta entrada. Otra de las canciones de la banda sonora de mi vida. What a wonderful world interpretada por Louis Armstrong, un trompetista que se fue meses antes de llegar yo. Me da paz y felicidad. Me da confianza en los días venideros. Habla de las cosas pequeñas, como la confianza, que hacen que estar aquí, valga la pena por encima de cualquier otra cosa. Por favor, sube el volumen, y disfrútalo.



"Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando se sabe que él mentiría en nuestro lugar" Henry Louis Mencken

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domingo, 5 de abril de 2009

Las necesidades básicas...

Toca un poquito de alegría y de luz. Aunque también me sirve un poquito como corolario de una parte de la entrada anterior.

Para ello, una escena de "El libro de la Selva" de Walt Disney. Una escena que siempre me ha gustado y hoy, afortunadamente, también les gusta a mis hijos.



Espero que te guste tanto como a mí, sobre todo el mensaje... claro.

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Todo el mundo miente...

... la única variable es sobre qué.

Así empezaba uno de los capítulos de House, una de mis series de TV preferidas, pero nunca le di demasiada importancia. Sí, lo se, eso de que me hayan llamado el trilogías, me está afectando demasiado...

Me he considerado siempre una persona honesta, quizás, cómo algún amigo me dijo a raíz de aparecer esta serie, soy "brutalmente honesto". Si me conoces sabes que es así, y que la vida me va cómo me va precisamente por eso. Y no estoy diciendo que me vaya perfectamente y viva una vida de película, aunque reconozco que quejarme sería feo, pero tengo muchos problemas debido a ese punto de sinceridad políticamente incorrecta que suelo usar.

No actúo siempre de acuerdo a lo que vulgarmente se llama "diplomacia". Nunca me he caracterizado por eso y, no nos engañemos, dudo que lo vaya a hacer ahora, pero creo también que esta ha sido una de mis virtudes: siempre he ido de cara. Y hablando de cara, creo que sólo tengo una. No tengo una que exhibo en el trabajo, pensando o, incluso, calculando que es lo que van a pensar de mi para así poder subir un nuevo escalón, y otra que uso para mi vida personal. Sólo tengo una, y es la que ves, sin trampa ni cartón.

Pero seguramente también miento, ¿quién no lo hace? Mentimos para sentirnos más importantes, mentimos para potegernos de los demás, mentimos para no ser vulnerables, en definitiva, mentimos... y mentimos mucho.

De todas formas, creo que existen muchas formas de mentir. Están los que no dicen toda la verdad, con lo cual, quizás puedan ser excluídos del grupo de la mentira (yo, si me lo permites, voy a incluirme en ese grupo en un gran porcentaje). En el otro extremo están los que mienten y hacen daño. Porque no nos engañemos. Hay algunas personas que mienten y tampoco hacen daño a nadie, sencillamente, te ríes con ellos y acostumbran a pasar desapercibidos a medio plazo. Pero los que mienten y hacen daño, esos si que dan miedo.

Son mentiras que juegan con los sentimientos de los demás, que hacen que en un momento u otro, personas que te quieren o que se preocupan por tí, no sepan qué hacer para mejorar una situación difícil, y que, por culpa de esas mentiras, esa situación va empeorando y empeorando hasta que, sin darte cuenta, llega a un estado en el que o no hay vuelta atrás o ya es muy difícil.

Es complicado poder separar esa parte de mentira de la de los sentimientos, pero creo que todos nosotros deberíamos de ser capaces de hacerlo, quitarnos esa coraza que nos protege y que nos hemos puesto porque, quizás, alguien nos lo ha hecho pasar mal en otro momento. Quitarnos una coraza que nos hará un poquito más vulnerables a los ojos de muchas personas que nos rodean, pero que, a lo mejor, hace que una sola persona se pueda acercar un poquito más a nosotros y conseguir que esa convivencia sea, al menos, un poquito mejor cada día.

Ab imo pectore.

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sábado, 4 de abril de 2009

Muy pocos aciertan antes de errar

Esta semana no ha sido mejor que las demás.

Hay quien me llama peliculero, incluso me han llegado a llamar en el transcurso de una comida "el trilogías". Lo que si que es cierto es que esta semana ha terminado como suelen acabar las temporadas de las series de TV. Se ha dejado más de un tema en el aire que no pinta demasiado bien para su resolución. Y ahora tenemos una semana sin "capítulo". (Venga, ahora a la yugular)

Esta semana me he sentido más solo que nunca. Y no es que me haya faltado algún amigo que haya estado ahí, que no ha sido así, pero mi soledad ha sido buscada.

No he ido a comer ni a cenar con el resto de los compañeros en toda la semana, bien, si, he ido con los de la oficina de Barcelona, que no me dejan ni a sol ni a sombra (creo que no se fían de que no vaya a comer) que se preocupan bastante por mi bienestar... gracias. Pero no he ido con el resto de los compañeros. La verdad, es difícil de explicar por qué, pero sencillamente esta semana me ha primado más el deseo de estar a solas conmigo mismo.

He aprovechado para ir al gimnasio por las tardes, lo cual ha hecho que haya solucionado uno de los problemas que más me preocupaban de mi estancia en la isla: he dormido como un niño de 5 años, de un tirón, sin problemas...

Por lo demás, y como ya he comentado, no ha sido la mejor semana, pero la he podido combinar con ratos de risa, en los que me olvidaba de todos mis problemas. Debo reconocer que estar todo el día al lado de J y X hace que las cosas pinten mucho mejor.

Quizás el momento más divertido de la semana ha sido el regreso a casa. La unión de los nervios y mi falta de sentido común hizo que casi nos pegaran en la cola de control de pasaportes. Me explico:

Volamos con Easyjet, eso creo que ya lo había comentado, y lo hacíamos desde el aeropuerto de Gatwick. Para el que no lo sepa, con Easyjet no te asignan asiento, es decir, el primero que llega al avión, elige. Lo único que te dan (pagando, claro) es una cosa a la que han bautizado con el nombre de "Speedy Boarding" y que te permite entrar antes al avión... si estás justo en el momento de embarque.

Pues bien, pusieron la puerta tarde, y nosotros estábamos lejos de la puerta 16. Cuando llegamos (después de poner a prueba nuestro estado de forma) había una cola bastante larga para el control de pasaportes. Vamos, creo que éramos los últimos. Y de repente J escucha que ya pueden embarcar los que tengan el mencionado SB. En ese momento, y sin saber muy bien por qué, inicié el camino hacia el control de pasaportes previo a la entrada: "excuse me, sorry, perdón...". La gente, mayoría estudiantes que volvían de su primer... bueno, es igual, la cuestión es que nos iban abriendo paso mirándonos mal. Yo no miré hacia atrás, con lo cual no tenía claro si ellos dos venían conmigo, aunque ya saben cómo soy en algunas circunstancias, así que emprendieron el camino conmigo. Al llegar al control de pasaportes le dije al guardia que había allí "Sorry, but we have Speedy Boarding and I think they are boarding just now" (Perdón, pero tenemos SB y creo que ya están embarcando). El guarda me soltó algo que fui totalmente incapaz de entender, y me salió del alma un "No he entès una p**a m**da", si, mal hablado, lo se... Había un montón de españoles que, aunque lo pronuncié en catalán, soltaron una gran carcajada y, el guarda, no tuvo más opción que cogernos el pasaporte y dejarnos acceder para que pudiéramos, por fin, sentarnos en la salida de emergencia, que es la que más nos gusta.

Por cierto, vamos los tres juntos... si, si... juntos, aunque hay gente que no lo entiende.

Voy a cerrar la entrada de hoy con la esperanza de reencontrar aquello que, por mi forma de actuar, voy perdiendo de forma irremediable.

"Muy pocos aciertan antes de errar" (Séneca, Córdoba, 4 a. C.- Roma, 65)

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viernes, 3 de abril de 2009

La última lección

Mi mujer me acaba de enseñar un vídeo en youtube. Es un vídeo que el otro día vieron en clase de inglés. Viéndolo, me he dado cuenta de lo idiota que puedo llegar a ser.

Yo había oído hablar del vídeo hace algún tiempo, pero no le dí mucha importancia. Seguramente alguno dirá incluso que es demagogia, pero a mi me ha hecho cambiar mi estado de ánimo en tan solo los 10 minutos que dura.

En el vídeo verás a un hombre dando una charla en un programa de la TV americana. Su nombre es Randy Pausch.

Te pongo un vídeo de 10 minutos, por supuesto es en inglés, pero está subtitulado en español:



Si quieres verlo sin subtítulos, puedes verlo aquí y si tienes tiempo (yo de momento no he podido hacerlo) y sabes inglés, aquí tienes la versión completa de 1 hora y 16 minutos.

Espero que después de esto, sea capaz de ver las cosas de otra forma.

Buenas noches y buena suerte,

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